Hace casi un año que mi blog permanece inactivo, desde que me despedí de España para vivir en Santiago de Chile.

Desde mi post de despedida, solo un pequeño “tic”, para reflejar mis primeras impresiones sobre el nuevo país y su mentalidad cultural.

Pero el tiempo pasa y nos ofrece multitud de oportunidades cada día.

Mis primeros esfuerzos fueron destinados a sanar mi tristeza, resolver mis dudas, conocer y aclarar mi nuevo destino, para acabar recomponiendo mi actitud de disfrutar de cada momento en la vida. Me dí cuenta, que gracias a mi formación conseguí hacerlo en un menos tiempo de lo habitual. Pero aun así ha debido pasar un año, para poder de nuevo escribir aquí.

Creedme cuando os digo que aunque me gusta hablar, odio aburrir, y si en determinados momentos no tienes nada que decir es porque era momento de escuchar,… y este ha sido mi año de escucha.

Un año de escucha que sin duda ha sido muy productivo, porque escuchar no impide hacer, solo impide hablar.

Un año para conocer lugares y culturas, hasta ahora absolutamente desconocidas para mi, un año para conocerme dentro de un hábitat desconocido, donde no sales de tu zona de confort, sino que esta simplemente desaparece,… donde al principio no hay nada ni nadie donde agarrarse durante la mayor parte del día. ¿Te das cuenta de las cosas que hacemos automáticamente sin casi pensar? Conducir por las calles de tu ciudad, comprar en el supermercado, leer el periódico, ver TV, pagar la luz , el agua o teléfono, elegir donde tomar una cerveza,… Sin duda al principio es agotador.

Pero cuando sientes claridad, sabes lo que quieres, lo que te gusta hacer,… el universo conspira para ofrecértelo, y así yo encontré en el mes de abril a Elizabeth Zeidan, mi socia, desde el principio me ofreció colaborar en su empresa, su sueño,… y más tarde formar parte de él. Una oportunidad que si la hubiera podido soñar no hubiera sido tan perfecta como es.

En el mes de Octubre me convertí en Socia de Intraeduc capacitación, debo reconocer que tuve dudas, miedos,… pero cuando los exponía sobre la mesa solo aparecía una frase:

NO HAY MARCHA ATRÁS, ESTE ES TU SUEÑO, SOLO FLUYE.

Y aquí estoy, con siempre un GRACIAS, de por medio, a la gente, al país y a la vida, dispuesta a aprender para seguir enseñando, dispuesta a fallar para subir al siguiente peldaño, dispuesta a intentarlo una y otra vez, porque el final no es conseguirlo, sino recorrer cada paso, unas veces de pie y otras de rodilla, pero siempre avanzando,… ¿hacia donde?

Quien sabe,… yo aún sólo tengo un trocito del mapa, pero estoy dispuesta a conquistar el resto cada día.

Un trocito de mapa que me ha cambiado la vida, que me hace disfrutar de mi casa, mi familia y mi trabajo, un trocito de mapa que hoy estoy dispuesta a compartirlo contigo.

¿Te atreves?