Desde que nacemos, nuestros Referentes son las personas mas cercanas a nosotros, las que mayor tiempo pasan, por lo general primero la madre y también el padre, ellos, son el ejemplo, los modelos a seguir.

El otro día mi hijo al despedirse de los abuelos en España, me dijo:

_”Mama, yo quiero estar siempre a vuestro lado, vivir siempre juntos.”

(Me volví a mi marido y le dije, tenemos que trabajar el desapego, no quiero niños en casa a partir de los 25 máximo, jajaja)

Bromas a parte, al día siguiente mientras deshacía las maletas y ordenaba la ropa de mi hija y la mía, me preguntaba cuanto tiempo, estaríamos de acuerdo en la manera de vestir, o peinarnos, lo que vemos en TV,…

Entonces me di cuenta que aún yo era un Referente Importante para mis hijos, y me surgieron algunas preguntas:

  • ¿A que edad empiezan las diferencias?
  • ¿Cuándo dejas de ser un modelo a seguir en el vestir o en el hacer o incluso pensar?
  • ¿Cuándo es ese momento en que tus hijos dejan de escucharte y empiezan a pensar que eres mayor o anticuado?

Aunque las mayores diferencias surgen en la adolescencia, en realidad no hay edad, pueden surgir con 3 años, 6, 9, 14 o 22,… depende de cada familia. La adolescencia es un quiebre pero no es una regla estricta.

Y es hay que ser concientes de la DOBLE RESPONSABILIDAD, de los hijos y de los padres,..

De los Hijos:

¿Cuándo y porque los niños buscan otros modelos o referentes a seguir?

Cuando los que hasta ahora tenían no les satisfacen. Tal vez ahí no podamos hacer nada, es su decisión y su cambio.

Esto esta muy relacionado con la LIBERTAD.

Por decirlo de manera sencilla, la búsqueda de la libertad y el crecimiento de nuestros niños y jóvenes, les hace arriesgar, les hace mantenerse curiosos, atreverse, divertirse y crecer.

Por el contrario a los adultos, la sociedad nos enseña sobre la Seguridad, nos llena de Miedos, y nos vuelve temerosos de tomar riesgos, de atrevernos un poco más; de vergüenza, aparece “el que diran”,… La sociedad “nos educa” o como dice Miguel Ruiz nos adiestra, olvidando nuestra verdadera identidad, nuestro verdadero SER, nuestra esencia, y nuestro niño interior.

¿Cuándo dejas entonces, de ser un referente para tus hijos?

Cuando la libertad, de expresión, de actuar,…de nuestros hijos, está en desacuerdo con la de los padres.

Y esto aunque la mayoría de los niños son muy concientes en la adolescencia y sienten la fuerza para contradecir a sus padres, en ocasiones surge antes, en otras después y en otras tal vez no exista.

Por otro lado está la Responsabilidad de los padres, que han dejado de mirar como niños, que han olvidado cómo se sentían ellos a esa edad. Es responsabilidad de los padres cuidar estas dos habilidades:

La EMPATIA, ser capaces de entender su momento, sus problemas, sus circunstancias, (que serán muy diferentes a las nuestras), y respetarlas aceptarlas sin intervenir, trasladándoles la responsabilidad de las decisiones, mejorando la comunicación.

El CRECIMIENTO, a menor edad estamos más preparados para el cambio, para sintonizar con el proceso de evolución, los niños aprenden mas rápido y de manera mas cómoda, a medida que crecemos perdemos esa habilidad y además no nos han enseñado a ser continuos aprendices, alguien nos contó que “el adulto lo sabe todo”, y esta afirmación está muy lejos de la realidad. Si perdemos la habilidad de aprender y crecer como seres humanos, nos alejamos de los nuevos tiempos y pronto de la actualidad, dejando de ser no solo referente de nuestros hijos sino de amigos con experiencias de vida más ricas.

Mis hijos son mis Maestros, ellos me guían desde que nacieron, yo tengo la suerte de que amo aprender, ellos me mantienen en continuo crecimiento, y a pesar de que temo que mis hijos no quieran salir de mi casa, jjjj,… me siento orgullosa de Ser su referente de felicidad, por esto seguiré creciendo a gran ritmo, para no quedarme desactualizada y seguiré trabajando la empatía para poder reconocer su LIBERTAD.

No podemos evitar que se alejen, es su decisión, pero podemos acercarnos, es la nuestra.

¿Quieres saber más sobre mejorar las relaciones con tus hijos? Escríbenos.